Obituario: Edgar Morin (Nace en Paris, 8 julio 1921, y fallece el 29 mayo 2026 en Paris).
La Asociación Chilena de Semiótica siente con mucho pesar el fallecimiento de un gran científico innovador: Edgar Morin, sociólogo, filósofo y político francés, el 29 de mayo de 2026. Mayo es un espacio- tiempo paradójico: el 1 de mayo es el Día Internacional del Trabajo (del movimientos de los trabajadores del mundo, que recuerda sus sacrificios en el mundo productivo), y es el Día de los Muguet en Francia, una flor blanca y aromática que emerge al inicio de la primavera, y es percibida como el renacimiento de la vitalidad de la naturaleza, en definitiva es una etapa de la Secuencialidad Infinita de la Rueda de la Vida del pensamiento budista (siguiendo la interpretación de Francisco Varela, Evan Thompson y Eleanor Rosch (1992) de la noción de Karma) que dejan huellas en el camino de la vida. Edgar Morin fue un luchador, ya en 1936 se unió a la organización libertaria “Solidaridad internacional antifascista” que enviaba suministros para la Defensa de la Revolución Democrática Española, invadida por Franco desde el exterior (Guerra Civil Española), después combatiente de la Resistencia Francesa ante la invasión de Hitler y participó en la liberación de Paris en Agosto de 1944. Milita en el Partido Comunista francés desde 1941, se aleja de él en 1949, y el Partido Comunista lo expulsa en 1952, debido a su posición de un socialismo democrático, influenciado por el pensamiento de Franco Fortini, Roberto Guiducci y Herbert Marcuse, entre otros. En 1952 es admitido en el Centro Nacional de Investigación Científica de Francia (CNRS).
Edgar Morin, Profesor Investigador de l´École Pratique des Hautes Études en Sciences Sociales (París) participa activamente en la fundación de varias revistas sociológicas (Revue Arguments, 1956; Revue francaise de sociologie 1960 y Communications, 1961, junto a Roland Barthes). La revista Communications fue y es una referencia de la acumulación del saber semiótico; y en América Latina, y Chile específicamente, era un mito simbólico (isotopía semántica) fundante a nivel científico.
La huella de Edgar Morin dice relación de que no se trata de focalizarse solo en los discursos mismos, sino que en las contradicciones entre los imaginarios sociales y la realidad misma. Y dicha realidad es multireferencial: el imaginario colectivo es el conjunto de deseos, valores y prácticas sociales que se constituyen a partir de una contradicción de funcionamiento entre la imaginación y la realidad. De allí, que para aprehenderla sea necesario un quehacer transdiciplinario, y es esa quizás su mayor contribución, lo que va desde la etnografía o la sociología cualitativa del Movimiento Estudiantil de mayo 1968 en Francia a la necesidad de usar como herramienta formalizadora la teoría de sistemas, los datos y descripciones de la biología y de las ciencias de la naturaleza. Sus libros: “El método1. La naturaleza de la naturaleza” (1977), “El método 2. La vida de la vida” (1980), “El método 3. El conocimiento del conocimiento” (1986), “El método 4. Las ideas” (1991), “La complejidad humana” (2008), “La inteligencia de la complejidad” (1999), “Cambiemos de vía: lecciones de la pandemia” (2020), “Lecciones de la historia: ¿Podemos aprender de nuestro pasado?” (2025), entre otros; nos hacen ver la necesidad de aprehender la vida no solo desde un campo disciplinar, sino que de una interrelación de campos del saber que la historia del mundo occidental había separado artificialmente.
Su mirar transdiciplinario fue importante contribución para la Asociación Chilena de Semiótica, pues nos nutrió del sentido más profundo que tenía nuestra disciplina, localizada en el campo epistémico de las ciencias sociales, siguiendo la huella de A. J. Greimas (1976) ella podía aportar en campos disímiles de la acumulación del saber. Las huellas y las contribuciones de Edgar Morin no son sólo universales, sino que también han tenido presencia en nuestro país: la Universidad de Santiago de Chile le dio el Grado de Doctor Honoris Causa en el Año 2008, y la Universidad de Chile en diciembre 2021, por su aporte a la ciencia y a la humanización de la vida. Luego, Mayo 2026 ha sido inquietante: hemos tenido, como comunidad una pérdida, pero también una huella que ha sembrado un camino a seguir desde la innovación, desde la necesidad de enfrentar desde las realidades de uso, y de vida, de la sociedad civil concreta, sus carencias analíticas, por una rueda de la vida más habitable y humana.
Rafael del Villar Muñoz
Director Relaciones Institucionales Asociación Chilena de Semiótica
Profesor Investigador Titular Facultad de Comunicación e Imagen
Universidad de Chile
Santiago de Chile, Sábado 30 de Mayo 2026